Desde pequeña, he vivido con las manos manchadas de pintura (a veces, algo más). Siempre, he tenido el impuso de dibujar, crear y pintar y, a día de hoy, sigo teniéndolo. Sin embargo, confieso que, pese a realizar los primeros pasitos a papel, la mayoría de las veces termino optando por digitalizarlo y finalizarlo de forma digital. Ya que, me parece una vía limpia, atractiva y adaptable (podemos ampliar una imagen vectorizada de forma infinita y por tanto, imprimirla en una resolución impecable).
